La comida del deseo

Escrito por
Alessia Cisternino
, El
11/06/2018

Qué y dónde comer algunos de los alimentos más sensuales del mundo.

Afrodisiacos son aquellos alimentos a los que se atribuye el poder de propiciar el apetito sexual. Deben su nombre a Afrodita, diosa del amor y son tan antiguos como el hombre, pues es difícil imaginar dos estímulos tan humanos y primordiales como la comida y el sexo. 

Como se lee en el texto de Ángel González Vera 'Influencia de los afrodisíacos y el erotismo en la gastronomía', las primeras referencias escritas a estos poderosos ingredientes las encontramos ya en unos papiros egipcios del 2000 al 1700 a.C. También aparecen en la Biblia, en la Grecia antigua, en los libros hindúes y árabes y, como no, en los textos en los que los Romanos dejaron constancia de su pasión (a menudo desenfrenada) por la comida.

En esta cotizada categoría de alimentos entran todos aquellos que por su forma recuerdan los órganos sexuales masculino y femenino, los que se comen de una manera un tanto voluptuosa (utilizando las manos, por ejemplo), los alimentos muy energéticos y, en general, todo aquello que se cocina con amor y pasión para la persona deseada.

Las ostras son el alimento afrodisiaco por excelencia, por su forma y textura, por como se comen y porque Afrodita nació de una concha de ostra. Por extensión, los erizos y el marisco también se consideran potenciadores del deseo sexual.

Entre las carnes, las que tienen fama de propiciar los encuentros amorosos son sin duda las criadillas para los hombres y las ubres de vaca para las mujeres.

La manzana es el fruto del deseo por definición: es el fruto de Afrodita, el de Eva y el que desencadenó la guerra de Troya. Las uvas son desde siempre asociadas a la fertilidad. Las fresas –que junto con las ostras y el champán formaban parte de la merienda de Paulina Bonaparte después de los encuentros amorosos– están consideradas afrodisiacas y del plátano no hay mucho más que decir. 

El cacao es un ingrediente erótico desde mucho antes de que se hablara de él como de un superfood por sus propiedades antioxidantes. Lo mismo podríamos decir de la miel.

Por su sabor, aroma, escasez y elevado precio, la Trufa también se considera afrodisiaca.

Un ccpítulo aparte es el de las especias: la perfumada albahaca, que ha sido asociada desde siempre a la fecundidad y la pasión, la olorosa canela, el cardamomo, la cúrcuma, el clavo de olor, la vainilla... El azafrán en Oriente se considera estimulante y cuenta Isabel Allende en 'Afrodita' (1997), bonito ensayo sobre sexo y cocina, que los cocineros de Madame du Barry preparaban una mezcla con yemas de huevo y jengibre para estimular el deseo de sus amantes y de Luis XV entre ellos. 

Lejos de ser exhaustivo, este listado de ingredientes afrodisiacos nos da algún que otra pista para recorrer España en busca de la velada perfecta de la mano de la guía MICHELIN.

Podríamos empezar por Aponiente (El Puerto de Santa María, 3 estrellas MICHELIN), donde no donde no faltan el marisco o los moluscos y se pueden saborear platos tan sugerentes como el Royal de erizos y caviar.

El Tartar de ostras y caviar con matiz de manzana es uno de los clásicos de Miramar (Llança, 2 estrellas MICHELIN).

En Pakta (Barcelona, 1 estrella MICHELIN), restaurante de cocina Nikkei liderado por Albert Adrià, encontramos un plato como Ostra Amélie con jugo de aji amarillo, mientras en Tickets (Barcelona, 1 estrella MICHELIN), podemos saborear una especialidad tan sensual como Stracciatella (un tipo de mozzarella), erizo de mar y trufa.

La Trufa negra es también la protagonista de la cocina de Lillas Pastia (Huesca, 1 estrella MICHELIN), donde se pueden degustar creaciones como la Patata trufada con huevo poche y aceite de albahaca. Afrodisiacos al cuadrado.

La Tasquería (Madrid, Bib Gourmand) reinventa los platos a base de callos, sesos, mollejas y demás piezas de casquería.

Otra opción recomendada por la guía MICHELIN es el restaurante barcelonés Moments (2 estrellas) cuya carta incluye platos tan sutiles como Lenguado, fresa, romero y salicornia, Pato, higos, dashi y un postre a base de Fresa, mandarina y rucula.

En Culler de Pau (Reboredo, 1 estrella MICHELIN) las fresas se recolectan en el huerto propio y se sirven con manzana y un energizante natural como el Kéfir. Entre los postres también están el chocolate en tres versiones diferentes, mousse, sorbete y flan.

En el restaurante Santceloni (Madrid, 2 estrellas MICHELIN) se sirve un postre muy envolvente como la Crema de café con mousse de chocolate cocida y la Sopa de chia con granizado de manzana y apio y sorbete de fresa.

Finalmente en Sant Pau (Sant Pol de Mar, 3 estrellas MICHELIN) el menú de esta temporada esta centrado en el mundo de las especias. Clavo de olor, azafrán, enebro y pimienta rosa inspiran platos como Salsa de sopa de cebolla, bombón de queso, aire cremoso; Colas de gamba, salsa de sus corales, celeri; Retinto “a la royal”, crema de boniato y nabo, arena de cake, gin y Helado de pera, vino y frutos rojos. Una velada perfecta.

 

Foto: iSTOCK

Email